El papel de la mujer en el mundo del arte

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Si en estos tiempos post-pandémicos y pre-apocalipticos, hiciésemos una encuesta para saber cuántos pintores conocemos, la mayoría de la población consultada mencionaría a Goya, a Velázquez o a Van Gogh y, posiblemente, no consideraría a ninguna mujer.  

Es más, si hojeamos algún manual de historia del arte de primaria o secundaria, o bien no encontraremos a ninguna, o bien su presencia será residual. 

Es como si no hubiesen existido mujeres artistas.  

¿Por qué no las conocemos?  

Porque a lo largo de los siglos las hemos tenido escondidas, en los conventos en el Medievo y dedicándose a las labores domésticas durante el Renacimiento y el Barroco. Durante el siglo XIX las impedimos formarse en academias porque no era de “señoritas bien” pintar cuerpos desnudos, tanto masculinos como femeninos.  

Además, cuando en dicho siglo se crearon las grandes pinacotecas europeas, se siguió la norma patriarcal de considerar a las mujeres inferiores y relegarlas al sótano. Es decir, los que decidieron qué se iba a exponer en los museos eran hombres, y por tanto se decidieron por artistas de su género.  

El problema es que hemos interiorizado este concepto y nos ha parecido normal que, hasta el 2022, la principal pinacoteca española expusiera solo siete mujeres artistas en su colección permanente.  

Actualmente, la “cuota femenina” incluye a dieciocho mujeres artistas, que, aunque va aumentando es absolutamente insuficiente, frente a la cantidad de pintores expuestos. 

Es de gran orgullo provocar que muchos se hagan la pregunta que se hizo la historiadora del arte Linda Nochlin en su famoso artículo “¿Por qué no existen mujeres artistas?, publicado en 1971 en la revista ARTnews y que es considerado el texto que removió conciencias en la teoría artista feminista.  

Asimismo la historiadora Griselda Pollock publicó, en 1981, uno de sus textos más famosos: «Viejas amantes: mujeres, arte e ideología» escrito junto a Rozsika Parker,  que inspiró en 2017 a la artista plástica española María Gimeno un proyecto-performance: “Queridas viejas” disponible en internet, en la que armada con el cuchillo más grande de su cocina “raja” el manual de Historia del Arte de Ernst Gombrich, (texto de referencia en el estudio de la historia del arte, que obviamente, no incluye ninguna mujer) y de forma muy gráfica y reivindicativa, complementa el manual incluyendo las “páginas que faltan”.    

Estamos viviendo un periodo de explosión de las artistas con bastantes acciones importantes. 

En 2017, la organización estadounidense Advancing Women Artists Foundation (AWA), formada por un equipo de mujeres restauradoras y científicas, inició una campaña de crowdfunding para restaurar la pintura de “La última cena” de Sor Plautilla Nelli. Esta obra estuvo oculta y enrollada casi medio siglo, consiguiendo recaudar sesenta y siete mil dólares para esta tarea y tras varios años de arduos trabajos, se ha recuperado la obra de una pintora renacentista oculta e importante. 

Las recientes exposiciones del Museo del Prado sobre Sofonisba Anguisola y Lavinia Fontana y Clara Peeters como retrospectivas de mujeres artistas e “Invitadas” dedicada explicar la situación de la mujer en el siglo XIX en general y de las artistas en particular, o la exposición de este verano sobre Georgia O’keefe en El Museo Thyssen-Bornemizza fueron un éxito lo que demuestra el interés del público por las mujeres. 

El pasado 11 de noviembre de 2021 se presentó el esperado catálogo razonado de Maruja Mallo en el museo Reina Sofía, tal y como corresponde a una gran mujer pintora y se ha reorganizado su colección incluyendo en su recorrido a una extensa relación de pintoras, video-artistas y fotógrafas del siglo XX y XXI. como Ángeles Santos, María Blanchard, entre muchas otras. 

También la divulgadora e historiadora del arte Sara Rubayo ha auto publicado el primer volumen de su trabajado y anhelado compendio “PintorAs” en enero de 2020, cuya presentación se pudo disfrutar en Museo Thyssen Bornemizsa. 

A raíz de la publicación de la primera parte de “Pintoras en la historia: mujeres en el olvido” han surgido iniciativas como la colaboración activa con la “Plataforma la Roldana” que lucha por incluir artistas en el currículo de secundaria. 

He comprobado de primera mano el desconocimiento absoluto de la mujer en el mundo del arte a los niveles más básicos: desde la educación infantil al bachillerato pasando mi círculo de amistades. Pocos han sido capaces de enumerar alguna artista que no fuese Frida Kahlo. Pero también he comprobado la curiosidad y las ganas de aprender de mis lectores al animarme a seguir abriendo la brecha iniciada para seguir luchando por una historia del arte igualitaria y con perspectiva de género”, afirma María del Carmen Morcillo, autora del GuíaBurros: Pintoras en la historia, de la editorial Editatum. 

El «GuíaBurros: Pintoras en la historia«, saca del olvido a estas pintoras, mujeres artistas con coraje que también merecen ser conocidas. Y es que, aún hoy nos parece normal que en pleno siglo XXI, el Museo del Prado solo tenga a dieciocho mujeres expuestas en su colección permanente.

María del Carmen Morcillo, @marycarmenmorcillomartin, nacida en Plasencia (Cáceres), madrileña de adopción. Diplomada en Ciencias Empresariales por la Universidad Carlos III de Madrid, ha trabajado de secretaria y contable en varias multinacionales.

Mente curiosa y aficionada a la historia del arte desde que contempló en la infancia con su padre la sala oscura dónde se exponían las Meninas, asidua visitante de museos y en especial del Museo del Prado. Interesada de forma au todidacta por el arte en general y por las mujeres artistas en particular. Durante el confinamiento de 2020 retomó su propia investigación sobre pintoras desconocidas y olvidadas, que es el germen de este trabajo.

Es hora de darle a estas mujeres y pintoras la voz y el hueco en la historia que se merecen.

 

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