Nuestro valor como mujeres asociado a la fertilidad

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«Qué difícil nos lo ponemos las mujeres la mayoría de las veces».

Somos las más críticas con nosotras mismas (sea en el área que sea), nos ponemos todas las trabas posibles y parece que disfrutamos haciéndonos sentir mal. En ocasiones parece que hay detrás puro masoquismo. 

Y en el caso de la fertilidad y la maternidad, obviamente, no iba a ser una excepción. 

Son muchas las mujeres a las que he ayudado en sesiones que llegan con la idea clara de querer quedarse embarazadas de manera natural y lo antes posible… No conciben (nunca mejor dicho) hacerlo de otro modo. 

Pero… ¿por qué? 

Porque no nos permitimos tener una ayuda (porque no es más que eso) para lograr el deseado sueño de quedarnos embarazadas y ser madres.  

Eliminemos de nuestra cabeza esa creencia de «si no lo consigo de forma natural por mí misma no valgo como mujer» y tendamos la mano a la ayuda (sea del tipo que sea) que tenemos a nuestra disposición para hacerlo realidad. 

¿Por qué cerrarnos a las opciones que tenemos a nuestra disposición para ser mamás, o para cualquier otra meta? 

Nuestra forma de actuar, esa manera de ponernos palos en la rueda y boicotearnos a nosotras mismas, no es algo que hagamos a propósito.  

Si actuamos de esa manera concreta es porque hay algo en nosotras que cree eso que nos decimos. Y normalmente, hasta que no pasa un tiempo, no somos conscientes del daño que nos estamos haciendo. 

Y ese daño se transmite en muchas ocasiones en cerrarnos en banda a cualquier tipo de ayuda profesional para lograr nuestro objetivo de ser madres. 

Todas las opciones son para nuestro bien y, cuantas más tengamos, mucho mejor. Más donde elegir y sentirnos cómodas y a gusto. Se trata de aumentar las posibilidades al máximo!!!  

Hoy en día tenemos herramientas para conocernos mejor físicamente. Antes las mujeres no teníamos la posibilidad de hacernos pruebas en trompas, ovarios, hormonales… y esto es muy bueno porque podemos saber qué nos ocurre en nuestro cuerpo y por qué reacciona de una manera concreta. 

Pero también tenemos herramientas para conocernos mucho mejor a nivel mental y emocional, y conocer qué otras causas nos están bloqueando inconscientemente, tal y como se cuenta en “Concebir con conciencia”. 

Estas páginas van a dar respuesta a la pregunta que nuestra mente subconsciente se hace sobre «por qué no me quedo embarazada». 

Pedir ayuda no significa que el embarazo no sea natural 

Hay mujeres que aseguran «no querer nada médico», no querer ningún tipo de ayuda porque su embarazo debería ser natural. 

Con esta actitud, lo único que estamos haciendo es restar posibilidades para encontrar una solución a nuestro problema.  

La medicina, al igual que el ser humano, ha evolucionado (y mucho), así que aprovechémoslo. Si puedo disponer de una ayuda médica, física, biológica, emocional… y, en un momento dado, decido usarla para lograr mi objetivo… ¿por qué no lo voy a hacer? 

Es algo genial y no debemos sentir ninguna vergüenza por ello. 

Lo hacemos en otros ámbitos de salud. 

Entonces… ¿por qué no ocurre lo mismo con la fertilidad? 

¿Por qué nos castigamos de esta manera? 

«No lo he conseguido por mí misma». 

«Es que no valgo como mujer». 

Es un auto castigo o mi culpa porque hice esto o lo otro. 

Tu fertilidad no determina tu valía como mujer.

Siglos atrás, la valía de una mujer estaba directamente relacionada con su capacidad para dar hijos. Durante muchas generaciones, la mujer solo servía para eso. 

Se entregaba a un hombre de adolescente y debía satisfacerlo como hombre y darle hijos. Y si no lo hacía, no valía como mujer. Pero de eso han pasado ya muchas décadas. 

La mujer, al igual que el hombre que estaba destinado a trabajar en el campo para mantener a la familia, ha evolucionado y su valor ya no está relacionado con la capacidad de concebir y dar a luz. 

Estamos en el siglo XXI, pero seguimos con las creencias y costumbres de la Edad Media. Porque hemos avanzado demasiado rápido en unos aspectos y no vamos a la par con otros. 

Ya es hora de que actualicemos esa parte de nosotras y podamos vivirlo de otra manera «soy una mujer del siglo XXI y sirvo para mucho más que para tener hijos.» 

Tu valor como mujer no está en la fertilidad, SOLO es una cosa más de ti. Eres dueña de tu fertilidad, igual que de tu sexualidad, y esto es maravilloso. 

Y por eso es genial tener, además de la natural, una serie de ayudas (por que no son más que eso, ayudas, y son positivas) para lograr tu objetivo. Y en los tiempos que vivimos deberíamos de tener más conciencia de esto y también utilizar las opciones que tenemos para preservar nuestra fertilidad durante más tiempo. 

El valor está en intentarlo todo para lograr tu objetivo. 

El verdadero valor, entendido como sinónimo de valentía, está en intentar todo lo que está a nuestro alcance para lograr nuestro objetivo 

Da igual el modo en el que lo hemos logrado, lo realmente importante es que hemos hecho TODO para conseguirlo. 

Así que quitémonos esa creencia y comencemos a utilizar todas aquellas alternativas que se nos ofrecen para conseguir nuestro objetivo de ser madre. 

Hay muchas mujeres que, a día de hoy, son madres de un hijo por un óvulo donado; hay parejas de dos mujeres o dos hombres que son padres gracias a un vientre de alquiler y están disfrutando de ello. 

No son menos valiosos como personas. 

Tomemos conciencia de lo que somos a nivel físico, emocional, mental y energético y, cómo esto nos convierte en una mujer poderosa, consciente, que trabaja en todos sus planos y que hace todo lo posible por lograr sus objetivos. 

Hay decisiones que solo dependen de uno mismo y nadie las puede tomar por nosotros: sufrir o no sufrir, ser feliz o no serlo, vivir o no una vida plena… ¿Qué has elegido? Y si crees que nunca lo has hecho, ¿qué eliges en este momento? 

Lectura recomendada:

 

Con el “GuíaBurros: Concebir con conciencia”, Patricia Bartolomé pretende concienciar y establecer nuevos paradigmas sobre la fertilidad, tema que a todos nos incumbe y que sigue siendo tabú. 

La autora nos invita a encontrar respuestas que hasta ahora ni siquiera imaginabamos, a descurbir de que herramientas se disponen y, de esta forma, vivir el proceso de una manera diferente.  

 

Patricia Bartolomé es ingeniera y una incansable investigadora del funcionamiento del ser humano, motivada por su mentalidad científica y la búsqueda de soluciones a sus propias experiencias personales.

Asesora y acompaña en sus mentorías y formaciones a personas con problemas diversos; entre ellos, todos los relacionados con la infertilidad. Creadora del método Las leyes de la fertilidad, ha escrito varios libros sobre el tema, además de dar conferencias e impartir cursos en los que enseña cómo conseguir el objetivo de ser madre y a recuperar el poder creador.

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